| Las caras del Desarrollo |
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“…La utilidad de la riqueza descansa en las cosas que nos permite hacer, en las libertades substantivas que nos permite alcanzar. Pero esta relación no es ni exclusive, ni uniforme. Es importante reconocer el papel crucial de la riqueza en determinar las condiciones y la calidad de la vida (…). Una adecuada concepción del desarrollo debe ir más allá de la acumulación de riqueza (…) El desarrollo debe estar más preocupado por mejorar las vidas que llevamos y por ampliar las libertades que disfrutamos. Amartya Sen (1999). El OdD parte de la concepción de que el desarrollo es un proceso complejo que tiene distintas facetas constitutivas que son centrales para la realización integral de los individuos humanos. Esta concepción se fundamenta en la progresiva complejidad que el concepto mismo de desarrollo ha adquirido en el transcurso del último medio siglo. Si bien el crecimiento económico es aún un componente central del proceso de desarrollo, el desarrollo humano, la sostenibilidad ambiental, la gobernabilidad democrática y las libertades políticas, son componentes del desarrollo que han dado al concepto un carácter más amplio. La consecuencia más importante de esta mayor complejidad del desarrollo es la necesidad de abordarlo, en tanto objeto de estudio, desde una perspectiva multidisciplinaria. La concepción del desarrollo como aprendizaje cobra relevancia al concebir el desarrollo como un proceso de experimentación dirigido a solucionar problemas específicos del desarrollo de una nación o región. Desde un punto de vista investigativo, la revisión del problema del desarrollo nos permite establecer algunas líneas de investigación tentativas. Una de estas líneas de investigación es la consideración de que para organizar el estudio de un proceso social complejo como es el del desarrollo es crucial desagregarlo en sus distintas esferas constitutivas. Esta distinción conceptual nos permite explicar de manera más clara lo que el OdD es y lo que hace. Para ello, el OdD utiliza el símil del poliedro para mostrar, por una parte, la complejidad del desarrollo como objeto de estudio y, por otra, las facetas del desarrollo como áreas de investigación del Observatorio del Desarrollo. En particular, el OdD desarrolla proyectos de investigación en 6 caras del poliedro, en tanto áreas básicas constitutivas del desarrollo, la económica, la política, la social, la ambiental, la científico-tecnológica y la cultural. El poliedro, sin embargo, tiene otras seis caras que corresponden a las 6 actividades que el OdD realiza en función de cumplir su misión y que se expresan como evidenciar, enlazar, formar, innovar, incidir y transferir. Estas 6 acciones sintetizan los procesos que ejecuta el OdD para producir nuevos conocimientos y para transferir estos conocimientos bajo la forma de lineamientos de política pública y tecnologías organizacionales para la construcción de observatorios dirigidos a estudiar aspectos específicos de cada una de las esferas básicas del desarrollo.
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